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viernes, 18 de septiembre de 2009

Grupos laicos llevan a los tribunales los símbolos religiosos del Ayuntamiento de Zaragoza



El reglamento municipal obliga a los ediles a acudir a actos litúrgicos

elplural.com 19 de septiembre

Los movimientos laicistas de Zaragoza mantienen desde hace tiempo una batalla abierta con el alcalde socialista de la ciudad, Juan Alberto Belloch, que a día de hoy mantiene un crucifijo presidiendo todos los plenos municipales y avala un reglamento que obliga a todos los ediles a acudir a determinados actos religiosos. Esta guerra abierta ha desembocado ahora en los tribunales: el Movimiento Hacia un Estado Laico (MHUEL) ha presentado un recurso contencioso administrativo contra un decreto de la Alcaldía del pasado mes de julio por el que el consistorio desestimaba la petición de este colectivo de modificar los artículos del reglamento interno referentes a los símbolos religiosos. Belloch les aseguró en aquel momento que no retiraría el crucifijo y les retó a presentar el caso ante la justicia, como finalmente han hecho.

El pasado mes de julio la asociación Movimiento Hacia un Estado Laico (MHUEL) pidió ante el ayuntamiento de Zaragoza que se modificasen los artículos 8.1 y 13.1 del Reglamento de Protocolo, Ceremonial, Honores y Distinciones del Ayuntamiento, que impone la presencia de símbolos religiosos durante actos oficiales como los plenos municipales y obliga a los miembros de la corporación a acudir a determinadas celebraciones y actos católicos. El reglamento fue polémico desde su puesta en marcha con la llegada del polémico Juan Alberto Belloch al poder, pero desde entonces no se ha conseguido que se pueda modificar hacia una concepción laica de la institución pública.

Reto a denunciarlo en los tribunales

En esta ocasión tampoco fue diferente: el decreto de Alcaldía desestimaba la petición de MHUEL, como ya había hecho unos meses antes, el 4 de marzo, ante una petición similar para retirar el crucifijo que preside los plenos municipales. Ya a finales del año pasado Belloch aseguró que el crucifijo se mantendría en el salón municipal mientras él gobernase la ciudad y retó a quienes quisieran eliminar el símbolo a denunciarlo ante la justicia. “Con un poco de suerte, el Tribunal Supremo no resolverá hasta dentro de diez años”, ironizó entonces.

Recurso contencioso administrativo

Y, efectivamente, el asunto ha llegado a los tribunales: MHUEL interpuso el pasado 15 de septiembre un recurso contencioso administrativo contra el decreto de la Alcaldía. El grupo laicista quiere conseguir no sólo que se retire el polémico crucifijo del salón de actos, sino todos los símbolos religiosos expuestos en dependencias y centros municipales de Zaragoza. Además exigen que desaparezca la obligación de que los ediles deban acudir con carácter oficial a ciertos actos católicos que se celebran durante las diferentes fiestas de la ciudad.

Apostasía colectiva

Por otra parte, según recoge El Periódico de Aragón, MHUEL ha iniciado también una campaña de apostasía colectiva que pondrán en marcha a través de listas de correo electrónico principalmente. Según la organización, se han logrado a través del Arzobispado de Zaragoza “unas vías para la apostasía relativamente rápidas y eficaces” que quieren dar a conocer y llevar a cabo “en un amplio campo de la ciudadanía aragonesa”.

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